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Puntos clave:
- La incontinencia urinaria y los cambios en la salud íntima suelen tener una causa común: un suelo pélvico debilitado.
- La incontinencia se presenta en tres formas principales: de esfuerzo, de urgencia y por rebosamiento y cada una responde de manera diferente al tratamiento.
- El embarazo, el parto, la menopausia, los cambios prostáticos, el envejecimiento, el daño nervioso y ciertos medicamentos pueden afectar simultáneamente el control de la vejiga y la función íntima.
- EMSELLA es un tratamiento no invasivo aprobado por la FDA que reconstruye la fuerza del suelo pélvico en sesiones de 28 minutos, sin esfuerzo, sin cirugía y sin medicación.
Para muchas personas, las pérdidas de orina y los cambios en la vida íntima se convierten en compañeros silenciosos. Una pequeña fuga durante una carrera, una urgencia que apenas llegó a tiempo al baño y en paralelo, una disminución discreta de la confianza o la vitalidad en los momentos íntimos. La mayoría nunca conecta ambas cosas, y aún menos las menciona con un médico. La conclusión llega rápido: esto debe ser simplemente lo que se siente envejecer. En realidad, ambas señales suelen apuntar al mismo cambio específico que ocurre dentro del cuerpo y hoy, ambas tienen opciones de tratamiento efectivas.
Los tres tipos de incontinencia urinaria
Reconocer el patrón es el primer paso, porque la incontinencia rara vez se ve igual en todas las personas. Generalmente aparece en una de estas tres formas:
- Incontinencia de esfuerzo: Escapes al toser, estornudar, levantar peso o correr.
- Incontinencia de urgencia: Necesidad repentina e incontrolable de orinar, también conocida como vejiga hiperactiva.
- Incontinencia por rebosamiento: Goteo constante o la sensación de que la vejiga nunca termina de vaciarse.
Cada tipo tiene un mecanismo distinto y responde de manera diferente al tratamiento, y por eso llegar a un diagnóstico correcto marca toda la diferencia.
La conexión de la que casi nadie habla
Lo que sorprende a la mayoría de las personas cuando finalmente lo mencionan es que el control de la vejiga y la salud íntima suelen compartir el mismo origen. El suelo pélvico: un grupo de músculos en la base del core que sostiene la vejiga y juega un papel directo en la función sexual y el flujo sanguíneo en toda la región pélvica. En las mujeres, esto se traduce en menor sensación, dificultad con la excitación y cambios en el tono pélvico. En los hombres, suele afectar la consistencia y calidad de las erecciones. Cuando el suelo pélvico pierde tono, ambos sistemas comienzan a deteriorarse al mismo tiempo. El embarazo, el parto, la menopausia, los cambios prostáticos y la edad amplifican el efecto, por eso estos síntomas aparecen juntos con tanta frecuencia después de los 40.
Qué está causando realmente los síntomas
Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y del Riñón, los principales detonantes de la incontinencia urinaria incluyen:
- Embarazo y parto: El parto vaginal puede debilitar o dañar los músculos y nervios del suelo pélvico.
- Cambios hormonales: La menopausia reduce los niveles de estrógeno, lo que afecta el tono del tejido de la vejiga y la uretra.
- Cambios prostáticos: Una próstata agrandada o las secuelas de una cirugía de próstata.
- Debilidad del suelo pélvico: Causada por el envejecimiento, la inactividad o un trauma pélvico previo.
- Daño nervioso: Por diabetes, lesiones en la columna o condiciones neurológicas.
- Medicamentos: Diuréticos, sedantes y ciertos antihipertensivos pueden empeorar las fugas.
Según StatPearls del Instituto Nacional de Salud (NIH), se estima que aproximadamente 423 millones de personas mayores de 20 años en todo el mundo presentan alguna forma de incontinencia urinaria y en la gran mayoría de los casos, es completamente tratable..
Por qué los Kegels tradicionales casi nunca funcionan
Los ejercicios de suelo pélvico funcionan, pero dos obstáculos los sabotean de manera constante. La mayoría de las personas nunca logra aislar los músculos correctos, y aún menos mantiene la disciplina necesaria durante los meses que se requieren para notar un cambio real. Un buen ejercicio que no se hace correctamente ni con consistencia produce muy poco. Es exactamente por eso que tantas personas abandonan mucho antes de sentir mejora y concluyen, equivocadamente, que no hay solución.
Aquí es donde entra EMSELLA
EMSELLA es un tratamiento no invasivo y aprobado por la FDA diseñado para recuperar la fuerza del suelo pélvico en hombres y mujeres, sin pedirte que hagas tú el trabajo. Te sientas completamente vestido en la silla EMSELLA durante 28 minutos, mientras la tecnología HIFEM (Electromagnética Enfocada de Alta Intensidad) provoca contracciones profundas en toda la zona pélvica, llegando a áreas que los ejercicios manuales rara vez logran activar. Datos clínicos registrados en ClinicalTrials.gov documentan que una sola sesión de 28 minutos equivale a aproximadamente 11,200 contracciones de Kegel, un nivel de intensidad imposible de alcanzar por cuenta propia y justo lo que permite que el suelo pélvico recupere el tono que los ejercicios diarios rara vez logran restaurar.
Las personas que completan un protocolo completo de EMSELLA suelen notar:
- Menos fugas y menos urgencia
- Mejor tono pélvico y sensación íntima
- Mayor control pélvico durante la actividad física
- Sin tiempo de recuperación, sin cirugía, sin medicación
Reconocer estos síntomas y ponerlos en palabras ya es el primer paso para volver a sentirte tú mismo. Una consulta con tu médico de cabecera es suficiente para identificar qué está causando los cambios, descartar otras condiciones subyacentes y confirmar si EMSELLA es la opción adecuada para tu caso.
En Rois Medical Group entendemos que esta no siempre es una conversación fácil de abrir y es exactamente por eso que trabajamos para convertir un tema incómodo en un plan claro, con orientación médica real, un espacio privado para hacer todas las preguntas que necesites, y opciones de tratamiento que se adaptan a tu estilo de vida y ritmo.
Llámanos hoy al (321) 421-7122 para agendar tu evaluación y empezar a recuperar la confianza, el control y la vitalidad que has venido perdiendo en silencio.

